El calor en las aulas es insostenible: USTEA y la comunidad educativa exigen soluciones reales

15 de junio de 2026
 - General

Cada vez son más las voces públicas y los testimonios que desde todos los rincones de Andalucía coinciden en lo mismo: la situación del calor en las aulas es insostenible. Desde USTEA llevamos años denunciándolo de múltiples maneras, pero la Consejería de Desarrollo Educativo y Formación Profesional sigue sin atajar el problema con soluciones reales y estructurales.

La realidad climática de nuestra tierra ya no es ninguna excepción y el calor extremo se ha convertido en una constante que pone en riesgo la salud de la comunidad educativa. Frente a esto, el gobierno andaluz responde con propaganda, inacción y soluciones poco programadas que llegan tarde y mal.

Mientras la Junta de Andalucía pretende camuflar su inacción tras grandes titulares y cifras millonarias con planes como ‘Mejora tu centro’, los datos reales oficiales de la propia administración son demoledores:

  • Solo ha llegado la Bioclimatización al 9,4% de los centros educativos públicos. Únicamente 430 centros cuentan con climatización adiabática instalada o en proyecto de instalarse.
  • Cinco años de incumplimiento: tras media década desde la aprobación de la Ley de Bioclimatización, una conquista histórica de la comunidad educativa en las calles, la norma sigue sin aplicarse de forma generalizada ni con criterios de urgencia.
  • Sin estrategia global: no existen auditorías térmicas ni un cronograma público y transparente. Las medidas improvisadas no solucionan el problema y agravan la desigualdad entre centros.

Los abundantes datos recopilados a través del FORMULARIO DE DENUNCIA DE ALTAS TEMPERATURAS 2026 constatan que la indignación va en aumento. Los testimonios recibidos desde los centros educativos públicos andaluces reflejan fielmente que no hay una apuesta clara por la bioclimatización y que otras medidas o programas anunciados por Consejería resultan insuficientes o cargan a los equipos directivos con el problema.

Además, la fórmula de la Consejería de transferir directamente partidas de fondos a los centros no es una apuesta por la autonomía escolar sino una estrategia para eludir su responsabilidad y trasladarla a unos equipos directivos ya saturados. Desde USTEA constatamos que:

  • Esta sobrecarga de gestión burocrática, que conlleva asimismo decidir sobre asuntos técnicos sin un suficiente asesoramiento desde Consejería aleja a los equipos directivos de otras de sus múltiples funciones y responsabilidades.
  • Estas partidas presupuestarias delegadas a menudo son ineficaces porque los centros precisan de actuaciones y mejoras estructurales para las cuales estos fondos son insuficientes.

Exigimos un Plan Integral: es la administración educativa quien debe asumir su responsabilidad directa en el mantenimiento preventivo y estructural de los edificios mediante un plan de ejecución directa y personal técnico propio.

El estrés térmico en las aulas provoca fatiga, cefaleas, mareos, dificultades graves de concentración e incluso desvanecimientos. Las temperaturas extremas ponen en riesgo real la salud del alumnado, del profesorado y del personal no docente. Con la Salud Laboral no se juega.

Exigimos nuevamente una apuesta clara por la salud laboral y por el confort térmico de la comunidad educativa, aplicando lo que dicta la Ley: aislamiento térmico de los edificios, arbolado de patios, cubiertas vegetales, sistemas de ventilación eficiente y refrigeración adiabática.

La salud de la comunidad educativa no puede esperar a los ritmos propagandísticos de la Junta de Andalucía. La Ley está para cumplirse y no vamos a parar hasta que se garantice una climatización estructural, segura y digna en todos y cada uno de los centros de Andalucía.

¡Basta de propaganda y de sobrecargar a las directivas!

Por una climatización estructural y digna YA.



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