Desde USTEA denunciamos que la reciente propuesta de la Junta de Andalucía de incorporar hasta 2.500 docentes jubilados como refuerzo en los centros educativos constituye una cortina de humo que pretende desviar la atención del grave deterioro que sufre la escuela pública andaluza.
Consideramos que esta medida no aborda los problemas estructurales del sistema educativo, sino que trata de maquillar una política continuada de recortes. En este sentido, recordamos que en el presente curso se han eliminado 360 aulas, una cifra que se eleva a 2.768 aulas suprimidas desde la llegada del Partido Popular al gobierno andaluz.
Frente a estos datos, entendemos que resulta incoherente anunciar medidas extraordinarias sin revertir previamente la pérdida de unidades y el debilitamiento de la red pública. Para nosotras y nosotros, la prioridad debe ser reforzar las plantillas docentes estructurales, garantizando estabilidad, reducción de ratios y mejores condiciones laborales.
Asimismo, denunciamos que la Administración opte por soluciones coyunturales en lugar de apostar por políticas educativas sólidas y sostenidas en el tiempo. En lugar de recurrir a personal jubilado, defendemos que es imprescindible incrementar las plantillas, mejorar la atención educativa y dotar a los centros de más recursos humanos y materiales.
Del mismo modo, apostamos por impulsar programas de formación, talleres y charlas que nazcan desde la propia escuela pública, como herramienta fundamental para mejorar la calidad educativa, la convivencia y la atención a la diversidad.
Paralelamente, denunciamos el desequilibrio en la financiación del sistema educativo andaluz, recordando que la Junta destina en torno a 1.100 millones de euros a la enseñanza concertada, mientras la red pública continúa perdiendo unidades, recursos y profesorado.
Para USTEA, esta situación evidencia una estrategia de fondo: el debilitamiento progresivo de la escuela pública en beneficio de modelos privatizados. La supresión de aulas, el bloqueo de plazas y la falta de inversión estructural contrastan con el mantenimiento e impulso de la red concertada.
Por todo ello, exigimos a la Junta de Andalucía que abandone estas políticas y ponga en marcha un plan real de fortalecimiento de la escuela pública que garantice una educación de calidad para todo el alumnado.
Porque la educación pública no necesita medidas propagandísticas: necesita inversión, plantillas suficientes y un compromiso real con lo común.



0 comentarios