Desde el sindicato denunciamos que la supuesta bajada de ratio anunciada por la Junta de Andalucía para el primer curso del segundo ciclo de Educación Infantil no es más que una operación de propaganda, vacía de contenido real y plagada de trampas normativas.
La propia resolución publicada en BOJA introduce una cláusula demoledora: “si no hay espacios”, la Administración podrá incrementar de forma excepcional el número de alumnos y alumnas por unidad. Sabemos bien qué significa esto en la práctica: lo excepcional se convierte en norma, especialmente en zonas urbanas donde la Junta lleva años sin invertir en infraestructuras educativas públicas. Esto no significa que vayan abrir aulas nuevas, sino que van a desviar alumnado.
La Junta toma esta medida apoyándose en un acuerdo sindical insuficiente. De nuevo, se intenta vender como mejora lo que ya existía o lo que se queda en papel mojado, mientras se evita abordar los problemas estructurales del sistema educativo público.
Lo mismo ocurrió con la supuesta reducción a 18 horas lectivas en Secundaria, una medida que ya estaba recogida en la normativa y que se vendió como una “conquista” fruto del diálogo social. Ya denunciamos que este acuerdo era una pantomima.
Desde este sindicato lo decimos con claridad: la bajada real de ratio solo se consigue aumentando las plantillas docentes, no cerrando aulas en la enseñanza pública.
Reducir alumnado por grupo debe implicar:
- Más unidades públicas, no menos.
- Más profesorado, no amortización de plazas.
- Mejor atención educativa, no recortes encubiertos.
Sin embargo, la política de la Junta va en la dirección contraria: menos aulas públicas, menos profesorado y más presión sobre los centros, utilizando la bajada de ratio como excusa para reorganizar a la baja la red pública.
Advertimos de un riesgo evidente: la Junta va a utilizar esta falsa bajada de ratio para dejar sin unidades, sin espacio y sin matrícula a los centros públicos, mientras la enseñanza concertada mantiene plazas libres de manera sistemática.
- A la pública se le cierran unidades “por falta de alumnado”.
- A la concertada no se le recortan conciertos aunque no llenen aulas.
- A la concertada no se le obliga a crear aulas mixtas, donde no existen por acuerdo con la Junta. ni a asumir la complejidad educativa que sí se impone a la pública.
Esto supone un trasvase encubierto de alumnado y recursos públicos hacia la enseñanza concertada.
La Junta habla de ratios, pero no invierte ni en infraestructuras ni en plantillas docentes.
No se construyen nuevos centros, no se amplían los existentes y no se refuerzan los claustros para hacer viable una bajada real y justa de alumnado por aula.
Mientras tanto, se han regalado 1.101 millones de euros a la concertada, sin que ese dinero se haya destinado a fortalecer la red pública, crear empleo docente o mejorar las condiciones de enseñanza y aprendizaje.
Desde este sindicato no vamos a blanquear este acuerdo ni esta resolución.
Estaremos vigilantes ante cualquier intento de:
- Aumentar ratios con la excusa de la falta de espacios.
- Cerrar aulas públicas en lugar de aumentar plantillas docentes.
- Mantener conciertos innecesarios mientras se recorta la pública.
La educación pública no necesita propaganda ni titulares: necesita más profesorado, más aulas públicas y más inversión real.



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