USTEA muestra su apoyo y solidaridad a la comunidad educativa del IES Híspalis de Sevilla ante la orden de cierre del centro. La Junta vuelve a demostrar que no cuida la educación pública: desde que gobierna el PP se han cerrado más de 2.700 unidades y centros públicos, mientras se destinan 1.101 millones de euros de dinero público a la enseñanza concertada.
El cierre del IES Híspalis es otra consecuencia directa de la falta de inversión en infraestructuras, mantenimiento y recursos para el alumnado de ESO, Bachillerato y Formación Profesional, dejando morir progresivamente el centro durante años.
Esta decisión vulnera el derecho a la educación reconocido en el artículo 27 de la Constitución y el derecho a una educación pública de calidad recogido en el artículo 21 del Estatuto de Autonomía para Andalucía.
Defender el IES Híspalis es defender el barrio y la Macarena Norte. El centro es también un espacio de participación, formación y actividades para el distrito, y su desaparición supone perder un recurso educativo, social y cultural clave para Sevilla.
El cierre impedirá que nuevo alumnado pueda matricularse en el centro, obligándolo a desplazarse a institutos más lejanos que ya se encuentran masificados, agravando los problemas de ratios y atención educativa. Sevilla pierde así otro centro público imprescindible.
La medida rompe proyectos educativos, desestabiliza al alumnado y genera incertidumbre laboral para el profesorado y el personal —incluido el de la Diputación de Sevilla—.
USTEA exige la paralización inmediata del cierre, la apertura de un diálogo real con la comunidad educativa y garantías para alumnado y trabajadoras y trabajadores. El sindicato apoyará y promoverá concentraciones, movilizaciones y actos en defensa del centro.
La educación pública no se cierra: se defiende.



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