El artículo 88 de la Ley Orgánica 3/2018 de Protección de Datos y Garantía de Derechos Digitales (LOPDGDD) reconoce el derecho de las personas trabajadoras —incluido el personal empleado público— a la desconexión digital para garantizar:
- El respeto al tiempo de descanso
- Los permisos y vacaciones
- La intimidad personal y familiar
Este artículo establece además una obligación clara para las administraciones públicas y centros educativos:
👉 Elaborar una política interna de desconexión digital, previa audiencia a la representación legal de las personas trabajadoras.
Esto implica que los centros educativos deben definir de forma clara:
- Cómo se ejerce la desconexión digital.
- Qué canales y horarios de comunicación son adecuados.
- Medidas de sensibilización frente a la fatiga informática.
Un problema de prevención de riesgos laborales
La sobreexposición digital y la disponibilidad permanente constituyen riesgos psicosociales vinculados al estrés, la ansiedad, el burnout y los trastornos del sueño.
La Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales obliga a la Administración a garantizar la seguridad y salud del personal en todos los aspectos relacionados con el trabajo, incluidos los riesgos de carácter organizativo y psicosocial.
Asimismo, el Real Decreto 486/1997 establece que las condiciones de trabajo deben proteger la salud física y mental de las personas trabajadoras.
La hiperconectividad vulnera estos principios cuando:
- Se generan expectativas de respuesta inmediata fuera de horario.
- Se difuminan los límites entre vida laboral y personal.
- Se incrementa la carga mental y emocional del profesorado.
Teletrabajo y digitalización: más obligaciones para la Administración
La Ley 10/2021 de trabajo a distancia refuerza este derecho y obliga a garantizar especialmente la desconexión digital cuando el trabajo se apoya en herramientas tecnológicas.
En educación, la digitalización y el uso intensivo de plataformas no pueden convertirse en excusa para extender la jornada laboral de forma encubierta.
La escuela no puede funcionar 24 horas
Desde una perspectiva sindical y de defensa de lo público, denunciamos:
- La cultura de la disponibilidad permanente.
- La presión creciente de canales informales (WhatsApp, apps, correos a cualquier hora).
- La falta de protocolos claros en muchos centros educativos.
La educación pública no puede sostenerse sobre la autoexplotación del profesorado.
Exigimos
- La elaboración inmediata de protocolos de desconexión digital en todos los centros educativos.
- La negociación real con la representación sindical.
- La inclusión de los riesgos psicosociales en las evaluaciones de riesgos.
- Campañas de sensibilización dirigidas a equipos directivos, familias y administración.
- El respeto efectivo del horario laboral docente.
Defender la desconexión digital es defender la salud
Garantizar tiempos de descanso reales es una condición imprescindible para:
- Proteger la salud del profesorado.
- Mejorar la calidad educativa.
- Defender unas condiciones laborales dignas.
La conciliación y la salud laboral no son opcionales: son derechos.
Seguiremos trabajando para que se respeten en todos los centros educativos.



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