DÍA INTERNACIONAL CONTRA LA VIOLENCIA Y EL ACOSO ESCOLAR (5 NOV)

5 de noviembre de 2026
 - General

USTEA exige centros educativos seguros, más recursos y una convivencia basada en el respeto y la inclusión

Desde USTEA reivindicamos, con motivo del Día Internacional contra la Violencia y el Acoso Escolar, incluido el Ciberacoso, la necesidad de garantizar que todos los centros educativos sean espacios seguros, libres de violencia, discriminación y exclusión. La prevención del acoso escolar no puede depender únicamente de la buena voluntad y el esfuerzo del profesorado: requiere recursos, personal especializado, formación, tiempo y un compromiso firme de la Administración educativa.

Cada primer jueves de noviembre, la UNESCO conmemora el Día Internacional contra la Violencia y el Acoso Escolar, incluido el Ciberacoso. Este 5 de noviembre de 2026 queremos recordar que ningún niño, niña o adolescente debería sentir miedo de acudir a su centro educativo.

El acoso escolar no es un conflicto puntual ni una cuestión menor que pueda resolverse simplemente pidiendo al alumnado que aprenda a convivir. Se trata de una forma de violencia que puede tener graves consecuencias sobre el bienestar emocional, la autoestima, las relaciones sociales y el desarrollo educativo de quienes la sufren.

Además, la violencia escolar puede manifestarse de múltiples formas: agresiones físicas o verbales, amenazas, humillaciones, aislamiento social, difusión de imágenes sin consentimiento, acoso a través de redes sociales o discriminación por motivos de género, orientación sexual, identidad o expresión de género, origen, discapacidad o cualquier otra circunstancia personal o social.

No podemos hablar de una educación verdaderamente inclusiva mientras haya alumnado que sufra violencia por ser quien es.

La prevención del acoso necesita recursos, no solo protocolos

Desde USTEA denunciamos que los centros educativos afrontan situaciones de convivencia cada vez más complejas sin contar siempre con los medios humanos y materiales necesarios para prevenirlas y abordarlas adecuadamente.

El profesorado desempeña un papel fundamental en la detección temprana, la prevención y la intervención ante situaciones de acoso. Sin embargo, no puede asumir en solitario una responsabilidad que corresponde al conjunto de la comunidad educativa y, especialmente, a la Administración.

No basta con aprobar protocolos de actuación si después no se garantizan los recursos necesarios para aplicarlos.

Las ratios elevadas, la sobrecarga burocrática, la insuficiencia de profesionales de orientación educativa y la falta de personal especializado dificultan la atención individualizada, el seguimiento de los conflictos y la construcción de una convivencia positiva.

Por ello, desde USTEA exigimos:

  • Reducción de las ratios escolares, para favorecer una atención más cercana e individualizada al alumnado.
  • Incremento de las plantillas de orientación educativa, con profesionales suficientes en todos los centros.
  • Más personal especializado, incluyendo profesionales de Pedagogía Terapéutica, Audición y Lenguaje, integración social y otros perfiles necesarios para atender la diversidad.
  • Formación específica y continua del profesorado en prevención del acoso escolar, ciberacoso, convivencia positiva y resolución pacífica de conflictos.
  • Tiempo y recursos para desarrollar los planes de convivencia, sin incrementar la sobrecarga laboral del profesorado.
  • Protocolos eficaces, ágiles y con seguimiento, que garanticen la protección del alumnado y eviten su revictimización.
  • Programas de educación emocional, coeducación y respeto a la diversidad, integrados de manera transversal en la vida de los centros.
  • Mayor coordinación entre los servicios educativos, sanitarios y sociales, especialmente ante situaciones de especial vulnerabilidad.

Una escuela que eduque en igualdad y diversidad

La prevención de la violencia escolar también exige combatir las discriminaciones que están en el origen de muchas situaciones de acoso.

Desde USTEA defendemos una educación pública, laica, feminista e inclusiva que trabaje activamente contra el racismo, el machismo, la LGTBIfobia, el capacitismo y cualquier forma de intolerancia.

La coeducación, la educación afectivo-sexual, el reconocimiento de la diversidad familiar y el respeto a las distintas identidades son herramientas fundamentales para construir espacios educativos donde todas las personas puedan desarrollarse con libertad y seguridad.

Asimismo, consideramos imprescindible abordar el ciberacoso desde una perspectiva educativa, proporcionando al alumnado herramientas para identificar la violencia digital, utilizar las redes sociales de forma responsable y pedir ayuda ante situaciones de riesgo.

Educar en convivencia no consiste únicamente en intervenir cuando aparece la violencia, sino en construir relaciones basadas en el cuidado, la igualdad, la empatía y el respeto mutuo.

Proteger al alumnado también significa cuidar al profesorado

No podemos desvincular la convivencia escolar de las condiciones en las que se desarrolla la labor educativa.

La falta de personal, las aulas masificadas y la acumulación de tareas dificultan la prevención y el acompañamiento del alumnado.

El profesorado necesita tiempo para escuchar, detectar situaciones de riesgo, coordinarse con las familias, trabajar con los equipos de orientación y desarrollar proyectos de convivencia.

Desde USTEA insistimos en que cuidar la convivencia escolar también implica cuidar las condiciones laborales de quienes sostienen diariamente la educación pública.

La responsabilidad de prevenir y combatir el acoso no puede recaer exclusivamente sobre docentes y equipos directivos. La Administración debe asumir su obligación de proporcionar los recursos necesarios.

El derecho a aprender sin miedo

En este 5 de noviembre queremos trasladar nuestro apoyo a todo el alumnado que sufre o ha sufrido acoso escolar, así como a sus familias y a quienes trabajan diariamente para prevenir estas situaciones.

También queremos recordar la importancia de escuchar, creer y acompañar a quienes denuncian situaciones de violencia, garantizando respuestas educativas que protejan sus derechos y su bienestar.

El silencio, la indiferencia y la normalización de la violencia nunca pueden ser una respuesta.

Desde USTEA seguiremos reclamando una inversión suficiente en educación pública, plantillas adecuadas y políticas educativas que sitúen el bienestar del alumnado y la convivencia en el centro de las prioridades.

Porque una escuela segura no se construye únicamente con buenas intenciones: se construye con recursos, compromiso y derechos.

¡NINGÚN ALUMNO, NINGUNA ALUMNA CON MIEDO A IR A CLASE!

POR UNA EDUCACIÓN PÚBLICA SEGURA, INCLUSIVA Y LIBRE DE VIOLENCIAS.

USTEA | El sindicato andaluz de la Educación Pública.

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