El profesorado andaluz acusa la falta de una regulación clara en materia de jornada laboral y descansos por parte de la Consejería de Desarrollo Educativo y Formación Profesional. Esta ausencia de normativa concreta repercute negativamente en la organización de los centros, dificulta la conciliación familiar y compromete la salud laboral de las trabajadoras y trabajadores de la enseñanza pública.
Esta problemática afecta el día a día docente en dos situaciones muy específicas. En primer lugar, en los centros con enseñanzas de mañana y tarde, donde la falta de límites claros permite la configuración de horarios individuales complejos. Así, se dan casos en los que docentes finalizan su jornada a última hora de la tarde y deben reincorporarse a primera hora de la mañana siguiente, reduciendo de forma significativa su tiempo de descanso. En segundo lugar, la situación se repite tras la realización de actividades extraescolares o viajes de estudios que se prolongan hasta altas horas de la noche o se desarrollan en fines de semana. Ante la falta de directrices homogéneas por parte de la Administración, queda a criterio de los centros el exigir la presencia del profesorado al día siguiente, sin ponderar el desgaste físico acumulado ni el exceso de jornada ya realizada.
Esta realidad resulta difícilmente compatible con el marco jurídico vigente. El Estatuto de los Trabajadores establece en su artículo 34.3 que entre el final de una jornada y el comienzo de la siguiente deben mediar al menos doce horas. Por su parte, la Ley de Prevención de Riesgos Laborales obliga a garantizar la salud física y psíquica del personal, considerando la fatiga como un factor de riesgo organizativo. Asimismo, el Estatuto Básico del Empleado Público exige que la regulación de las jornadas se realice respetando siempre los principios de seguridad y salud laboral.
Frente a este vacío normativo, USTEA ha presentado enmiendas al Proyecto de Decreto de mejora del funcionamiento del sistema educativo andaluz a través del Consejo Escolar de Andalucía. En dicha propuesta solicitamos garantizar por norma un descanso mínimo obligatorio de 12 horas entre jornadas consecutivas, así como evitar configuraciones horarias en los turnos de mañana y tarde que dificulten el descanso semanal, como la asignación de turno de mañana en lunes y turno de tarde en viernes, o extiendan indebidamente la jornada laboral.
Aunque estas propuestas han sido defendidas por nuestro Sindicato en la Mesa Sectorial de Educación para abordar los problemas de las jornadas partidas y la carga de las extraescolares, desde la Consejería no se ha abordado una solución a este asunto. Desde USTEA Enseñanza continuaremos trabajando para conseguir una regulación justa, velando por los derechos laborales y reclamando que el tiempo dedicado a actividades extraescolares compute como tiempo de trabajo efectivo. Garantizar el descanso del profesorado es un requisito indispensable para la dignidad laboral y la calidad de la escuela pública.
¡Por la dignidad y los derechos del profesorado! Con la salud laboral no se juega.



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