El progreso real de nuestro sistema educativo exige un cambio sustancial en su financiación. La inversión en educación continúa por debajo de los niveles necesarios para garantizar calidad, equidad y futuro. Venimos de muy atrás: en 1977 apenas se invertía el 2% del PIB y, hoy, no superamos el 4,5%. Para que la apuesta por la educación pública sea creíble, hace falta una financiación acorde a las necesidades del país y del alumnado.
Por eso exigimos una inversión del 7% del PIB en educación, imprescindible para compensar el déficit acumulado durante décadas y para sostener un sistema público que garantice derechos y oportunidades.
La educación pública no es un gasto: es la inversión más decisiva
La educación es una inversión fundamental para el desarrollo de la sociedad. Cuando falta financiación, se perpetúan las desigualdades sociales: se deteriora la calidad educativa y se rompe la equidad en el acceso a recursos, apoyos, materiales y condiciones dignas de enseñanza y aprendizaje.
La educación pública debe ser el pilar sobre el que se construyan la igualdad de oportunidades y la cohesión social. Pero ese objetivo se vuelve inalcanzable si el sistema no cuenta con recursos suficientes.
Andalucía: infrafinanciación y trasvase de fondos a la privada
En Andalucía, la infrafinanciación se traduce en carencias cotidianas en los centros públicos: infraestructuras insuficientes, falta de mantenimiento y escasez de materiales y recursos para la docencia.
A ello se suma un hecho especialmente grave: 1.101 millones de euros del presupuesto de la Junta de Andalucía van a parar a instituciones educativas privadas, en su mayoría de carácter católico. Denunciamos este trasvase de dinero público: exigimos que todo el dinero público vaya a lo público.
La voz del profesorado: datos de encuesta (USTEA y STES)
La realidad de los centros públicos andaluces queda confirmada por la encuesta realizada por USTEA y STES en enero, con participación de 13.231 docentes. Sus conclusiones son contundentes:
- El 80,87% del profesorado afirma que no cuenta con los recursos necesarios para desarrollar su labor docente.
- Se denuncia la infrafinanciación de la pública y se critica que se siga priorizando la derivación de fondos hacia la privada.
FP y enseñanzas con equipamientos obsoletos
En muchas enseñanzas —especialmente en Formación Profesional— los equipamientos están obsoletos, y las instalaciones, en general, presentan un deterioro evidente por la falta de mantenimiento. Esto no solo perjudica la calidad formativa: también pone en riesgo la seguridad y limita las oportunidades del alumnado.
La educación pública se defiende con recursos. Sin financiación suficiente, lo que se recorta no es un presupuesto: se recortan derechos, futuro e igualdad.
Basta de infrafinanciar la pública. Basta de desviar fondos. Todo lo público para la pública.



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