Desde USTEA Enseñanza, con motivo del 24 de enero, Día Internacional de la Educación, queremos recordar que el derecho a la educación solo puede garantizarse plenamente a través de una educación pública fuerte, bien financiada y sostenida con recursos humanos y materiales suficientes.
La educación no es un privilegio ni un negocio: es un derecho fundamental y un pilar básico para la igualdad, la cohesión social y la democracia. Sin embargo, en Andalucía asistimos desde hace años a un deterioro planificado de la escuela pública, que se traduce en recortes encubiertos, supresiones de unidades, aumento de ratios y precarización de las plantillas, mientras se consolida y expande la educación privada-concertada con fondos públicos.
Desde USTEA denunciamos que no se puede hablar de calidad educativa mientras:
- Se mantienen ratios elevadas que dificultan la atención individualizada y la inclusión.
- No se produce un aumento real de las plantillas docentes, de orientación y de atención a la diversidad.
- Se suprimen unidades y líneas de escolaridad en la escuela pública, incluso existiendo demanda suficiente.
- Se favorece de manera sistemática a la educación concertada, blindando conciertos mientras se debilita el sistema público.
La reducción de ratios y el incremento de plantillas no son reivindicaciones corporativas, sino condiciones imprescindibles para garantizar el derecho a la educación, mejorar la atención al alumnado, avanzar en inclusión y asegurar unas condiciones laborales dignas para quienes sostienen día a día los centros educativos públicos.
Asimismo, denunciamos que las supresiones de unidades y la planificación educativa basada en criterios económicos y no pedagógicos están provocando sobrerratios, aulas mixtas y pérdida de calidad, además de expulsar de facto a alumnado del sistema público y limitar la libertad real de elección de las familias.
En este Día Internacional de la Educación, desde USTEA exigimos:
- Una apuesta decidida por la educación pública como eje vertebrador del sistema educativo.
- Aumento de las plantillas docentes y del personal de apoyo.
- Bajada inmediata de ratios en todas las etapas educativas.
- Fin de las supresiones y planificación educativa basada en la demanda real.
- Revisión del modelo de financiación de la educación concertada, priorizando siempre la red pública.
Defender la educación pública es defender el futuro, la igualdad de oportunidades y los derechos sociales. No hay educación de calidad sin inversión, sin profesorado suficiente y sin un sistema público fuerte frente a los intereses privados.
La educación no se recorta, se defiende.
La escuela pública es un derecho, no un negocio.
USTEA – Sindicato Andaluz de Trabajadoras y Trabajadores de la Enseñanza


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