USTEA Granada ante la dimisión del delegado de educación

17 - enero - 2020 Comunicados de USTEA | Granada | Movilizaciones

Antonio J. Castillo, Delegado de Educación de Granada dimisionario, ha sido más víctima de la política educativa de su partido que de sus errores en la gestión. En realidad, no ha hecho más que poner práctica lo que se le ha ordenado. No se ha inventado reorganizaciones de centros que no estuvieran promovidas por la Consejería de Educación. No nos cabe ninguna duda que la reforma del sistema educativo en el mundo rural tenía el aval de la Consejería –como pudimos comprobar en las movilizaciones de los CPRs en el primer trimestre-, aunque luego le hayan dejado solo en su defensa. Es cierto que sus argumentos para eliminar los Semi-D han sido desafortunados, que no ha sabido dialogar ni consensuar con la comunidad educativa y que sus rectificaciones han pasado más como contradicciones que como un cambio de orientación política. Pero no se puede negar que ha sido franco en lo que se proponía hacer, aunque ambiguo en el modo en que se realizarían estos cambios. Sin embargo, la sinceridad no es una virtud política y hoy comprobamos sus resultados.

Los supervivientes de la política saben  buscar escudos que les protejan de sus iniquidades. En este caso hemos visto claramente cómo el consejero de educación y el alcalde de Granada le han descalificado públicamente para intentar salvar la cara de su partido y la propia, en el caso del consejero, quien es el verdadero responsable de este desaguisado que pretende extender por toda Andalucía y que no supone sino más recortes en la red pública, a mayor beneficio de la red concertada que amenaza con seguir creciendo.

Desde USTEA Granada nos congratulamos de la unidad de acción que se ha producido con las familias y el profesorado de la educación pública. Consideramos que está unión y las movilizaciones que se han venido realizando desde principio de curso sí sirven, porque visibilizan nuestra fuerza y determinación y frenan los intentos de recortes y  de privatización, demostrando además que en política no basta tener el poder para tener la razón y que no se puede actuar al margen de la comunidad educativa. El objetivo de USTEA no es provocar dimisiones, sino la defensa de la educación pública y la erradicación de las nefastas políticas educativas neoliberal-conservadoras del actual gobierno de la Junta de Andalucía. En este sentido, USTEA continuará promoviendo y apoyando las movilizaciones de la comunidad educativa hasta que haya un compromiso claro de que no se suprimirán centros ni enseñanzas públicas en lo que queda de legislatura, que toda reestructuración, traslado, supresión o fusión se hará siembre  previo acuerdo de los Consejos Escolares y Claustros de todos los centros afectados, que deberán tener información suficiente sobre las consecuencias de los cambios para poder debatir los pros y contras. En cualquier caso, ninguno de estos cambios deberá afectar a los cupos de profesorado  que realmente le corresponden a Granada pues, como ya se demostró durante el primer trimestre con las más de 700 reclamaciones por ratios ilegales presentadas por USTEA en Andalucía, falta profesorado.